Chile decide su futuro en elecciones presidenciales y legislativas de 2025
Más de 15 millones de chilenos votan en un clima político fragmentado y con fuerte presencia de la ultraderecha
Este domingo 16 de noviembre, Chile celebró elecciones presidenciales y legislativas que definirán el próximo presidente y la configuración del Parlamento. Más de 15.7 millones de personas acudieron a 3,498 centros de votación en todo el país, en una jornada marcada por la incertidumbre, el desgaste político y el protagonismo de la Generación Z, que podría inclinar la balanza electoral.
Panorama electoral en Chile
Las elecciones presidenciales de 2025 son las primeras con voto obligatorio desde el retorno a la democracia y presentan un escenario muy competido. Ocho candidatos se disputan la presidencia. La favorita en las encuestas es Jeannette Jara, exministra comunista del gobierno actual, aunque ninguna encuesta la sitúa con más del 50% necesario para evitar una segunda vuelta el 14 de diciembre.
Jara votó alrededor del mediodía, en el momento de mayor afluencia, mientras que sus principales rivales de ultraderecha, José Antonio Kast y Johannes Kaiser, emitieron su voto en la mañana. Evelyn Matthei, representante de la derecha tradicional, votó más tarde y se mostró confiada a pesar de las bajas expectativas en las encuestas.
Víctor Ramos, subsecretario del Interior, confirmó que la jornada electoral transcurrió “dentro de los marcos esperados, con completa tranquilidad”.
La batalla de la ultraderecha
La gran incógnita es quién acompañará a Jara en una posible segunda ronda. Según las encuestas, dos candidatos de ultraderecha tienen opciones muy parecidas:
- José Antonio Kast, abogado ultracatólico y padre de nueve hijos, que busca proyectar una imagen moderada tras perder contra Boric en 2021.
- Johannes Kaiser, diputado libertario que representa una ultraderecha más radical y ha prometido dar la “batalla cultural”.
Ambos se posicionan como sucesores políticos del legado institucional de la dictadura de Pinochet, un hecho que contrasta con el estallido social de 2019, cuyo objetivo principal fue cambiar la Constitución heredada de ese régimen.
Evelyn Matthei y el economista Franco Parisi, que sorprendió al quedar tercero en los anteriores comicios, han perdido impulso. Analistas coinciden en que si las tres derechas se unieran en segunda vuelta, Jara tendría pocas posibilidades de ganar.
El voto joven, factor decisivo
La Generación Z (jóvenes entre 18 y 29 años) es un sector clave, pues el 30% de sus votantes decidieron su opción el mismo día de la elección, según la firma Feedback Research. Este voto volátil podría cambiar radicalmente el resultado.
Este fenómeno no es exclusivo de Chile. En varios países, las protestas y la movilización de la juventud han provocado cambios políticos significativos en el último año, aunque también reflejan un desencanto con la capacidad real del sistema para transformarse.
Contexto social y legislativo
La inseguridad y el aumento de la delincuencia han centrado buena parte de la campaña, especialmente en los discursos de la derecha y la ultraderecha, pese a que Chile sigue siendo uno de los países más seguros de la región.
Desde las protestas de 2019, el país ha vivido un proceso de desgaste político, múltiples elecciones y dos intentos fallidos para redactar una nueva Constitución, lo que aumenta la tensión social.
Además de la presidencia, se renovarán 155 diputados y 23 senadores, lo que influirá directamente en la gobernabilidad del próximo mandatario. Se prevé que las fuerzas de derecha mantengan una posición fuerte en el Parlamento.
Jornada electoral sin mayores incidentes
Rafael Collado, subsecretario de Seguridad Pública, informó que aunque hubo problemas iniciales con la “comisaría digital”, el sistema funcionó correctamente y 167,318 personas obtuvieron un código válido para excusar su voto sin sanciones.
Gloria de la Fuente, subsecretaria de Relaciones Exteriores, señaló que en el extranjero hubo algunos contratiempos menores en las mesas de votación, pero nada grave. En total, funcionan 118 locales en 64 países con 426 mesas receptoras. Por razones de seguridad, no se votó en Haití ni Venezuela, y en El Líbano la votación fue parcial debido a la situación local.
Los centros de votación cerraron a las 18:00 hora local, y se esperaba que los primeros resultados oficiales se conocieran horas después.
Chile enfrenta unos comicios cruciales para definir no solo a su presidente, sino también el rumbo político para los próximos años, en un contexto complejo marcado por las demandas sociales y la fragmentación política. Para más información oficial sobre el proceso electoral en Chile, se puede consultar el sitio del gobierno chileno.

